martes, 16 de marzo de 2021

DESPUÉS DE UN TIEMPO © 1971 Verónica A. Shoffstall

 DESPUÉS DE UN TIEMPO

© 1971 Verónica A. Shoffstall

 

Con el tiempo, aprendes la sola diferencia

que hay, entre tomar la mano de alguien

y encadenar a un alma.

Y aprendes que el amor,

no significa apoyarte en alguien,

y que la compañía no siempre significa seguridad.

Y empiezas a entender que los besos,

no son contratos, ni los regalos, promesas.

Y empiezas a aceptar tus derrotas,

con la cabeza en alto,

con los ojos bien abiertos,

con la compostura de un adulto,

no con el rostro compungido de un niño.

Y aprendes a construir,

todos tus caminos en el hoy,

porque el terreno del mañana,

es demasiado incierto para hacer planes

y los futuros tienden a caer en pleno vuelo.

Con el tiempo, aprendes, que incluso,

los agradables rayos del sol, queman,

si te expones a ellos, demasiado.

Por lo tanto, siembra tu propio jardín

y adorna tu propia alma,

en vez de esperar a que alguien te lleve flores.

Y así aprenderás, que en realidad,

puedes sobrellevarlo todo…

que de verdad, eres fuerte

y que en realidad, vales mucho.

Y aprendes y aprendes,

con cada adiós, aprendes…

martes, 29 de diciembre de 2020

"EL AÑO DE LA MUERTE DE RICARDO REIS" ( Novela de José Saramago)

En su  novela "El año de la muerte de Ricardo Reis", publicada en 1984,  José Saramago narra el último año de vida de  Ricardo Reis,  uno de los varios  heterónimos con que firmó  sus obras el escritor portugués Fernando Pessoa(*)

El siguiente es un pasaje de la novela “EL AÑO DE LA MUERTE DE RICARDO REIS”

                                         de JOSÉ SARAMAGO

 

Cuando Ricardo Reis bajó a cenar, cerca ya de las nueve, conforme a sí mismo se había prometido, encontró el comedor desierto, los camareros charlando en un rincón, al fin apareció Salvador, se empezaron a mover un poco los servidores, que es lo que se debe hacer siempre que aparece un superior jerárquico, basta, por ejemplo descansar el cuerpo sobre la pierna derecha si antes reposaba sobre la  izquierda, muchas veces no es preciso más, ni siquiera esto, y, Se puede cenar ya, preguntó vacilante el huésped, Claro que sí, para eso estaban, y también Salvador para decir que no se sorprendiera el señor doctor, que en estos días de cambio de año había en general pocos clientes, y los que habían cenaban fuera, es el réveillón, el rebelión fue la palabra, antes daba el hotel aquí una fiesta, pero los propietarios pensaron que eran muchos los gastos, que la fiesta desorganizaba el servicio, un montón de trabajo, sin hablar de los desastres causados por la alegría de los clientes, ya se sabe cómo van las cosas en un día así, copa va, copa viene, dan las tantas, y uno no se entiende, y luego el barullo, la agitación, las quejas de los que no estaban para fiestas, que siempre los hay, En fin, acabamos con el rebelión, pero  lo siento, confiesa, porque era una noche bonita, le daba al hotel una reputación fina y moderna, ahora, ya ve, este desierto, Es igual, así usted irá más temprano a la cama, le consuela  Ricardo   Reis, y Salvador responde que no, que siempre oye las campanadas de miedianoche en casa, es una tradición familiar,  comen doce uvas pasas, una por cada campanada, había oìdo decir que eso daba suerte para el año siguiente,  en el extranjero se hace mucho,  Son países ricos, Y a usted, encuentra que le da realmente suerte, No sè, no puedo comparar, què sè yo,  quizá si no las comiera me iría peor el año, por cosas asì quien no tiene Dios busca dioses, y quien abandona a los dioses, un Dios inventa, un dìa nos libraremos de este y de aquellos, lo dudo, aparte de que alguien dijo, antes o después, pero no aquí, que no se toman tales libertades con los huéspedes.

Ricardo Reis cenò acolitado por un solo camarero, y con el   maitre decorativamente colocado al fondo, Salvador se metió en la recepción matando el tiempo hasta su rebelión particular,…                                                                                                --------///---------                                                                                                                                                                                                                                                      Es de notar que en esta novela, el autor adopta una forma no habitual de escribir, utiliza muy poco el punto y aparte, usa mucholas comas, no usa guión de diálogo y en cambio utiliza mayúscula inicial después de la coma para indicar que habla el personaje.                                                           

(*) Fernando Pessoa (1888/1935) fue uno de los más grandes escritores de la lengua portuguesa. Prosista y poeta, la mayor parte de su obra fue difundida después de su muerte. Vale indagar acerca de este autor y sus obras.  

Nota: con fecha 30 de enero de 2013, figura en este blog, otra entrada con textos de José Saramago (1922/2010) portugués, premio Noel de Literatura del año 1998.-




domingo, 4 de octubre de 2020

Microcuentos


Título: Pequeño mio ( a la dama de Shangay)
Autor: Triunfo Arciniegas (Colombiano)
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Al afeitarse esa mañana notó que tenía cara de gato:se erizó. La espantosa imagen lo persiguió durante el día, en cada pausa del trabajo: los ojos ,  claros de dilatadas pupilas, los bigotes enhiestos, las oreja puntiagudas y su grito, su propio grito que le descubrió un par de pequeños y finos colmillos.
 En la noche, sobre el cuerpo jadeante de la mujer, maulló: tuvo sueños horribles con ratas y perros y otras bestias. Al despertar se deslizó entre las sábanas, lamió los tobillos blancos y dulces y luego, perezoso, mientras los dedos de sangrientas uñas le recorrían el lomo, bebió la leche que la mujer le trajo en el platito.



Título: El Encuentro
Autor: Jorge Díaz Herrera ( Peruano)
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Eran el alba y el primer canto del gallo, cuando los dos hermanos se encontraron con sus equipajes a la espalda en las puertas de su casa. Y el uno dijo: ¿Tú también abandonarás a nuestro padre? Y el otro ,como si no hubiese escuchado la pregunta, replicó:¿Tú también abandonarás a nuestro padre? Y echando sus bultos al suelo retornaron a sus habitaciones, mientras el anciano dormía en paz, como si el alba aun estuviera lejana. 

Título: Mariposa
Autor anónimo
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Día de sol otoñal. Sobre las flores celestes del  cantero, una mariposa naranja...

Busco la pequeña Kodak digital. Qué bien, tiene pilas.

Salgo, está todavía ahí. ¡Bueno!

Mas, al acercarme se aleja formando guirnaldas anaranjadas  en el aire. 

                                          

LA CARTA  cuento breve                              Autor José Luis González

                                                                                                A Mariana y Miranda Archilla

 

                                                                      

                                                                          San Juan, Puerto Rico 8 de marso de 1947

 

Querida vieja:

Como yo le desía antes de venirme, aquí las cosas me van vién. Desde que llegué enseguida incontré trabajo. Me pagan 8 pesos la semana y con eso vivo como don Pepe el administradol de la central allá.

La ropa aquella que quedé de mandale, no la he podido compral pues quiero buscarla en una d las tiendas mejores. Dígale a Petra que cuando valla por casa le boy a llevar un regalito al nene de ella.

Boy a ver si me saco un retrato un día de estos para mandálselo a usté.

El otro día vi a Felo el hijo de la comai María. El esta travajando pero gana menos que yo.

Bueno recueldese de escrivirme y contarme todo  lo que pasa por allá.

Su ijo que la qiere y le pide bendición.

                                                                                         Juan

                                                                                                                             Después de firmar, dobló cuidadosamente el papel ajado y lleno de borrones y se lo guardó en el bolsillo de la camisa. Caminó hasta la estación de correos más próxima y al llegar se echó la gorra raída sobre la frente y se acuclilló en el umbral de una de las puertas. Dobló la mano izquierda, fingiéndose manco y extendió la derecha con la palma hacia arriba.

Cuando reunió los cuatro centavos necesarios, compró el sobre y el sello y despachó la carta.

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El autor: José Luis González, portorriqueño, nació en Santo Domingo en 1926 y murió en 1996.

Ha publicado varios libros de cuentos y las novelas: Paisa (1950) y Balada de otro tiempo (1978) además de su  autobiografía: La luna no era de queso (1988)

  



domingo, 13 de septiembre de 2020

HERNÁNDEZ, FELISBERTO. Narrativa rioplatense.

MUEBLES ELCANARIO, un cuento de Felisberto Hernández



MUEBLES ELCANARIO, un cuento de Felisberto Hernández

La propaganda de estos muebles me tomó desprevenido. Yo había idoa pasar un mes de vacaciones a un lugar cercano y no había querido enterarme de lo que ocurriera en la ciudad. Cuando llegué de vuelta hacía mucho calor y esa misma noche fui a una playa. Volví a mi pieza más bien temprano y un poco malhumorado por lo que me había ocurrido en el tranvía. Lo tomé en la playa y me tocó sentarme en un lugar que daba al pasillo. Como todavía hacía mucho calor, había puesto mi saco en las rodillas y traía los brazos al aire, pues mi  camisa era de manga corta. Entre las personas que andaban por el pasillo hubo una que de pronto me dijo:

-Con su permiso, por favor.

Y yo respondí con rapidez:

-Es de usted.

Pero no solo no comprendí lo que pasaba sinoque me asusté. En ese instante ocurrieron muchas cosas. La primera fue que aun cuando ese señor no había terminado de pedirme permiso, mientras yo le contestaba, él ya me frotaba el brazo desnudo con algo frío que no sé por qué creí que fuera saliva. Y cuando yo había terminado de decir “es de usted” ya sentí un pinchazo y vi una jeringa grande con letras. Al mismo tiempo una gorda que iba en otro asiento decía:

-Después a mi.

Yo debo haber hecho un movimiento brusco con el brazo porque el hombre de la jeringa dijo:

-¡Ah!, lo voy a lastimar…quieto un…

Pronto sacó la jeringa en medio de la sonrisa de otros pasajeros que habían visto mi cara. Después empezó a frotar el brazo de la gorda y ella miraba operar muy complacida. A pesar de que la jeringa era grande, solo echaba un pequeño chorro con un golpe de resorte. Entonces leí las letras amarillas que había a lo largo del tubo: Muebles “El  Canario”. Después me dio vergüenza  preguntar de qué se trataba y decidí enterarme al otro día por los diarios. Pero apenas bajé del tranvía pensé: “ No podrá ser un fortificante; tendrá que ser algo que deje consecuencias visibles si realmente se trata de una propaganda”. Sin embargo, yo no sabía bien de qué se trataba; pero estaba muy cansado y me empeciné en no hacer caso. De cualquier manera estaba seguro de que no se permitiría dopar al público con ninguna droga. Antes de dormirme pensé que a lo mejor habrían querido producir algún estado físico de placer o bienestar. Todavía no había pasado al sueño cuando oí en mí el canto de un pajarito. No tenía la calidad de algo recordado ni del sonido que nos llega de afuera. Era anormal como una enfermedad nueva; pero también había  un matiz irónico; como si la enfermedad se sintiera contenta y se hubiera puesto a cantar. Estas sensaciones pasaron rápidamente y en seguida apareció algo más concreto: oí sonar en mi cabeza una voz que decía:

-Hola, hola; transmite difusora “El Canario”…hola, hola, audición especial. Las personas sensibilizadas para estas transmisiones…etc, etc. 

Todo esto lo oía de pie, descalzo, al costado de la cama y sin animarme a encender la luz; había dado un salto y me había quedado duro en ese lugar; parecía imposible que aquello sonara dentro de mi cabeza. Me volví a tirar en la cama y por último me decidí a esperar. Ahora estaban pasando indicaciones a propósito de los pagos en cuotas de los muebles "El Canario", y de pronto dijeron:

-Como primer número se transmitirá el tango...

Desesperado me metí debajo de una cobija gruesa; entonces oí todo con más claridad, pues la cobija atenuaba los ruidos de la calle y yo sentía mejor lo que ocurría dentro de mi cabeza. En seguida me saqué la cobija y empecé a caminar por la habitación; esto me aliviaba un poco per yo tenía como un secreto empecinamiento en oír y en quejarme de mi desgracia. Me acosté de nuevo y al agarrarme de los barrotes de la cama volví a oír el tango con más nitidez.

Al rato me encontraba en la calle:buscaba otros ruidos que atenuaran el que sentía en la cabeza. Pensé comprar un diario, informarme de la dirección de la radio y preguntar qué habria que hacer para anular el efecto de la inyección. Pero vino un tranvía y lo tomé. A los pocos instantes el tranvía pasó por un lugar donde las vias se hallaban en mal estado y el ruido me alivió de otro tango que tocaban ahora;pero de pronto miré para dentro del tranvía y vi otro hombre con otra jeringa; le estaba dando inyecciones a unos niños que iban sentados en asientos transversales. Fui hasta allí y le pregunté qué había que hacer para anular el efecto de una inyección que me habían dado hacía una hora. El me miró asombrado y dijo:

-¿ No le agrada la transmisión? 

-Absolutamente.

-Espere unos momentos y empezará una novela en episodios.

-Horrible -le dije.

Él siguió con las inyecciones y sacudía la cabeza haciendo una sonrisa. Yo no oía más el tango. Ahora volvían a hablar de los muebles. Por fin el hombre de la inyección me dijo:

-Señor, en todos los diarios ha salido el aviso de las tabletas "El Canario". Si a usted no le gusta la transmisión se toma una de ellas y pronto.

-¡Pero ahora todas las farmacias están cerradas y yo voy a volverme loco!

    En ese instante oí anunciar:

-Y ahora transmitiremos una poesía titulada "Mi Sillón Querido", soneto compuesto specialmente para los muebles "El Canario".

Después el hombre de la inyección se acercó a mi para hablarme en secreto y me dijo:

-Yo voy a arreglar su asunto de otra manera. Le cobraré un peso porque le veo cara honrada.Si usted me descubre pierdo el empleo, porque a la compañía le conviene más que se vendan las tabletas.

Yo lo apuré para que me dijera el secreto. Entonces él abrió la mano y dijo:

-Venga el peso.- Y después que se lo di agregó-: Dése un bño de piés bien caliente.

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EL AUTOR: FELISBERTO HERNÁNDEZ: (Montevideo 1902-1964) Fue compositor, pianista y escritor. Como pianista trabajó musicalizando en vivo en confiterías de Buenos Aires y de su país. En 1925 publicó su primer libro “Fulano de tal” al que le siguieron “Libro sin tapas” (929), “La cara de Ana” (1930),”La envenenada” (1931), “Por los tiempos de Clemente Colling”(1942, “El caballo perdido” (1943), “Nadie encendía las lámparas”(1947), “Las Hortensias” (1949),”La casa inundada” (1960),”El cocodrilo” (1962),”Tierras de la memoria” (póstuma, 1964).



 

miércoles, 2 de septiembre de 2020

" Y LAS MONTAÑAS HABLARON"

"Y las montañas hablaron" es una magnífica y atrapante novela de KHALED  HOUSSEINI escritor afgano, quien además es médico radicado en los Estados Unidos de América. También es autor de otras dos impactantes novelas: "Cometas en el cielo" y "Mil soles espléndidos".



Recomiendo a quienes aun no la hayan leído "Y las montañas hablaron"  de la cual transcribo a continuación algunos párrafos: 

"Padre nunca le había pegado. por eso cuando lo hizo, cuando le dio un cachete justo encima de la oreja, fuerte, sin previo aviso y con la palma abierta, en los ojos de Abdulá brotaron lágrimas de sorpresa. Parpadeó rápidamente para contenerlas. 

-Vete a casa-le ordenó padre entre dientes.

De más allá, a Abdulá le llegaron los sollozos de Pari.
Entonces, Padre volvió a pegarle, más fuerte esta vez, cruzándole la cara de un bofetón. Le ardió la mejilla izquierda y se le escaparon las lágrimas. Sintió un pitido en el oído. Padre se agachó y se acercó tanto que su rostro moreno y surcado de arrugas eclipsó por completo el desierto y el cielo.

-Hijo, te he dicho que te vayas a casa -insistió con expresión disgustada.

Abdulá no profirió sonido alguno. Tragó saliva y miró a su padre con los ojos entornados, parpadeando hacia la cara que lo protegía del sol. Desde el pequeño carro rojo que esperaba más allá, Pari gritó su nombre con voz temblorosa de aprensión:
- ¡Abolá!
Padre le dirigió una mirada de advertencia y volvió al carretón. Desde su lecho, Pari tendió las manitas hacia su hermano.Este dejó que se adelantaran un poco; entonces se enjugó las lágrimas con ambas palmas y echó a andar tras ellos."
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"Conoce usted de sobra la historia reciente de este desdichado pais. No hace falta que reviva para usted aquellos tiempos funestos. La sola idea me resulta abrumadora, y además el sufrimiento de nuestras gentes ha quedado ya bastante documentado por plumas mucho más sabias y  elocuentes que la mia.
Lo resumiré en una ola palabra: guerra. Mejor dicho, guerras. No una ni dos, sino muchas guerras, grandes y pequeñas, justas e injustas, guerras protagonizadas por supuestos héroes y villanos cuyos roles eran intercambiables, y en las que cada nuevo héroe venía a confirmar que más vale malo conocido que bueno por conocer. Los nombres iban cambiando, al igual que los rostros, y a todos maldigo por siempre jamás por los bombardeos, los misiles, las bombas terrestres, los francotiradores, las contiendas mezquinas. las matanzas, las violaciones y los saqueos."
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 " Como usted bien sabe, señor Markos, en realidad los años ochenta no fueron tan terribles para los habitantes de Kabul, puesto que la mayor parte de los combates tenían lugar en las zonas rurales. Aun así fue una época de éxodos, y muchas familias del vecindario hicieron las maletas y abandonaron el país rumbo a Pakistán o Irán, con la esperanza de poder establecerse en algún lugar de Occidente."
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viernes, 28 de agosto de 2020

ALEJANDRO DUMAS




Famoso escritor francés reconocido mundialmente por sus novelas de aventuras como "Los tres mosqueteros" (1844) y  "El conde de Montecristo"(1845).
Nació en Villers-Cotterets el 24 de julio de julio de 1802.

En 1823 partió a Paris en búsqueda de su futuro. Participóen la Revolución de 1830. Lo que sería una brillante carrera comienza con el éxito de la puesta en escena de su obra damática "Antony" basada en la pasión por Mélani Waldor.
En 1847 fundó el Teatro Histórico y el periódico satírico "Le Mousquetaire"; por ese tiempo realizó viajes a España e Italia.
En su temática preferida están los dramas históricos y los acontecimientos truculentos.
Sus principales novelas se cuentan entre los preferidos de los lectores de todas las generaciones, entre dichos títulos los ya nombrados en el inicio de este artículo y además:", "María estuardo", "Los Médici", "Los Borgia", "El collar de la reina", "Los mohicanos deParís", "La reina Margot", "El tulipán negro"
Dramaturgia, la ya nombrada "Antony"(1831) y: "Enrique III y su corte", "La torre de Nesles"(1832),
"Kean o Desorden y genio" (1836), "Mademoisella de Belle-Isle"(1839)
Sus obras pasan de trescientas.
Falleció en Maritime el 5 de diciembre de 1870

Sigue un brevísimo fragmento de la novel de Alejandro Dumas padre *: "Los caballeros templarios":

"La orden de la milicia del Temple sostuvo durante largos años su honor y renombre con repetidos actos de heroísmo. El gran deber que se habían impuesto y que formaba el objeto primordial de su institución, a saber, la defensa de los santos lugares contra los infieles,pudieron al menos cumplirlo con un valor y una fervorosidad ejemplares. Durante la prolongada fluctuante lucha entre la cruz y la media luna, que llena la historia de los siglos XII y XIII, vemos a los templarios mezclados con los más intrépidos doquiera que amaga el peligro;y en Jerusalem, en Chipre, en Tolemaida, allí donde ardía elfoco de la pelea, derramaban su generosa sangre,ora en la brecha, ora en el campo de batalla. "Sencillamnte vestidos y cubiertos de polvo, dice el elocuente San Bernardo en uno de aquellos discursos con que tan poderosamente promovió la segunda Cruzada, presentan un rostro tostado por los rayos del sol, y sus miradas son altivas y severas: al acercarse el momento del combate ciñen de fe su alma y de hierro su cuerpo; sus armas son sus galas únicas y las emplean valerosamente en los mayores peligros, sin temer ni le número ni la fuerza de los bárbaros; tienen depositada toda su confianza en el Dios de los ejércitos, y al combatir por su causa buscan una victoria segura o una santa y honrosa muerte. ¡Oh!, ¡dichosa manera de vivir, merced a la cual se aguarda sin temor la muerte, deseándola alegremente, y recibiéndola con la seguridad de la salvación eterna!"
Este verdadero espíritu militar continuó animándoles mientras formaron una comunidad y  pesar del poder y riquezas que adquirieron nunca olvidaron que eran soldados de la Fe, ni trataron de librarse de los servicios o riesgos a que por su título estaban destinados.

* la aclaración se debe a que su hijo, de igual nombre ALJANDRO DUMAS hijo ( 1824-1895), es tambien escritor , reconocido por su novela "La dama de las Camelias", adaptada a la ópera por Giuseppe Verdi con el nombre de "La Traviata"

miércoles, 29 de julio de 2020

KHALED HOSSEINI, Primera novela


Primer gran éxito editorial del autor afgano KHALED HOSSEINI . 
La primera edición es de Julio 2013; 
Es la historia de una familia afgana, narrada en primera persona por Amir, el personaje principal en la cual dos niños de distinta clase social se crían juntos. En  su lectura podemos disfrutar con ellos sus juegos, travesuras, alegrías en una ciudad: Kabul de la cual  después deberán emigrar a causa de las convulsiones sociales, guerras y distintas dominaciones.
La  parte que sigue es  desgarradora por todo lo que sufren sus personajes, la crueldad de los dominadores sobre los ciudadanos comunes, sobre los niños huérfanos que por la falta de padres muertos en la guerra  y en muchos casos a falta  de ambos padre y madre, quedan en la calle o van a parar a lúgubres orfanatos do de sufren todo tipo de maltratos y abusos.
Aunque dura y dolorosa la novela "Cometas en el cielo" resulta atrapante por  la excelente prosa narrativa de Khaled Hosseini así como por lo que nos e ilustra acerca de su país, su historia y el sufrimiento del pueblo afgano. 

Otras dos novelas del autor, aparecidas posteriormente que igualmente suscitaron mi  interés de lector son   "Mil soles espléndidos" e "Y las montañas hablaron", las que no dudo en recomendar.

Fragmentos
"De pequeños, Hassan y yo solíamos trepar a los álamos que flanqueaban el camino de entrada a la casa de mi padre para molestar desde allí a los vecinos colando la luz del sol en el interior de sus casas con la ayuda de un trozo de espejo. Nos sentábamos el uno frente al otro en un par de ramas altas, con los pies desnudos colgando y los bolsillos de los pantalones llenos de moras secas y de nueces. Nos turnábamos con el espejo mientras nos comíamos las moras, nos las lanzábamos, jugábamos y nos reíamos."

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"Respiré hondo, expulsé todo el aire y tiré del hilo. En un instante, mi cometa salió propulsada hacia el cielo. Emitía un sonido parecido al de una pajarita de papel batiendo las alas. Hassan aplaudió, silbó y corrió hacia mi. Le entregué el carrete sin dejar de sujetar el hilo y él lo hizo girar rápidamente para enrollar el hilo sobrante." 
"Un mínimo de dos docenas de cometas surcaban ya el cielo. Eran como tiburones de papel en busca de su presa. En cuestión de una hora, la cantidad se dobló y el cielo se pobló de brillantes cometas rojas, azules y amarillas."

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"En el arcén de aquella carretera pensé en como habíamos abandonado la casa donde había vivido toda mi vida, como si nos marcháramos un momento, los platos manchados de kofta, apilados en el fregadero de la cocina; la colada en la cesta de mimbre del vestíbulo; las camas por hacer; los trajes de Baba ( Papá), colgados en el armario. Los tapices cubriendo las paredes del salón y los libros de mi madre abarrotando las estanterías del despacho de Baba."
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"El camino entre Kabul y Jalalabad, un trayecto entre rocas capaz de romper los huesos a cualquiera, se había convertido en una reliquia, una reliquia de dos guerras. Veinte años antes, había presenciado con mis propios ojos algo de la primera. Junto a la carretera yacían tristes recuerdos de ella: restos quemados de viejos tanques soviéticos, camiones militares volcados y medio oxidados, un jeep ruso accidentado que había caído por un barranco. La segunda guerra la había visto por televisión." 
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